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miércoles, 13 de octubre de 2021

Luis Francisco Musolino GANADOR DEL 3° PREMIO DEL CERTAMEN INTERNACIONAL DE HAIKU EN HOMENAJE AL CENTENARIO DEL FARO DE QUEQUEN

  El jurado presidido por la distinguida escritora y poeta Argentina, Adela Inés Disteffano dio a conocer su fallo:


TERCER PREMIO


El faro de Quequén

 

Cielo, mar, pinos

cardos, nubes, tormenta

y su resplandor.

 


Autor: Luis Francisco Musolino

 

Biografía del autor:

· Licenciado en administración naviera

SERGIO STAZI GANADOR DEL 3° PREMIO DEL CERTAMEN INTERNACIONAL DE SONETO EN HOMENAJE AL CENTENARIO DEL FARO DE QUEQUEN

 El jurado del Centro Cultural Kemkem presidido por la distinguida escritora y poeta Argentina, Adela Inés Disteffano dio a conocer su fallo:


TERCER PREMIO

Soneto al Faro

 

Estrella de terrestre envergadura

haz de luz, de mirada acompañante

cruz del sur, del valiente navegante

centella de rupestre arquitectura.

 

Misterioso vigía en la llanura

aérea nave del viento rampante

genial enclave, sueño tripulante

pomposo encantador de la aventura.

 

Cuando remonte el tiempo tu escalera

y te ciegue la ciencia en su osadía

si naufraga tu luna en la escollera

 

el pueblo quequenense en rebeldía

entronará su estirpe farolera

inmortal como el mar al que das día.

 


  Sergio Stazi

  Lisandro Olmos. La Plata.  

 

GANADOR DEL 2° PREMIO DEL CERTAMEN INTERNACIONAL DE SONETO EN HOMENAJE AL CENTENARIO DEL FARO DE QUEQUEN

 

El jurado presidido por la distinguida escritora y poeta Argentina, Adela Inés Disteffano dio a conocer su fallo:




ARAÑA CORONANDO EL FARO DE QUEQUÉN

 

La telaraña sube por el faro

al compás de razón sin oleaje,

sin billete, prohibido el equipaje,

ancla barco en calidad de amarrado.

 

A un resbalón por siempre aprisionado

busca fe en elevarse en su mensaje,

se sale el corazón en su abordaje

de araña misionera del trepado.

 

Sin más que coronar los muy cien años,

la defensa del faro es honorable:

Quequén planta bandera con el canto.

 

A fin de florecer sus engranajes,

su belleza de viento ilusionado

es arte de la brújula constante.

 

DONÍS ALBERT EGEA

 

 

NOMBRE Y APELLIDOS: DONÍS ALBERT EGEA

 

BREVE BIOGRAFÍA: Donís Albert Egea es Graduado en Estudios Hispánicos. Trabaja con su padre y escribe desde hace muchos años. Ganador del Premio de ensayo Hacia Ítaca 2019, ha aparecido en numerosas revistas (como Awen, La sirena varada, Heraldos negros, o Visor). También ha hecho hincapié en narrativa, quedando 3º en el EPLA 2001, 3º en el Juan Pedro López 2019, o 3º en el Versos compartidos de microrrelato 2020. Accésit en el Katharsis de poesía 2009.

 

 

lunes, 11 de octubre de 2021

NANCY ALMASSIO GANADORA DEL 2° PREMIO DEL CERTAMEN INTERNACIONAL DE POESÍA EN HOMENAJE AL CENTENARIO DEL FARO DE QUEQUEN

El Centro Cultural Kemkem institución sin fines de lucro que realiza certamen literarios para autores de poesía y el microrrelato año tras año, se siente honrado en comunicar: qué fue "Declarado de Interes Público por la Municipalidad de Necochea en marzo de 2021 "

El jurado presidido por la distinguida escritora y poeta Argentina, Adela Inés Adela Disteffano dio a conocer su fallo:



Faro Centenario, Faro Quequén

 

Llega la noche

Los fantasmas danzan

Naufragios azules de almas sin sueño

Silencios que rompen en costas sin dueño

 

Llega la noche

Suspiran las soledades

Aguas que abrazan y navegan

Y yo tripulando el espiral de tu escalera

Al son de un sueño

navegas, naufragas, apenas flotas,

rescatas, respiras, iluminas,

gobiernas, alma de gaviota.

 

Luz de esperanza.

entre Proteo y Prometeo enciendes la llama

Disimulas tu frío

vestido de blanco y negro, altivo

Disimulas tu soledad

bañado de luna y sueños, hidalgo

Disimulas tus años

adornado de encanto, bello

 

Provechosa disimulación

que admira el navegante

Provechosa disimulación.

Iluminadas sombras errantes

Guardián de los mares, fiel, perpetuo

centinela de mis naufragios más oscuros

Guardián de mis mares, centenario mío

hechicero donde encallan la esperanza y los desvelos

Son lanchas, son barcos,

son almas, como yo, viajeros.

Vigilia de la luna; con el sol, ensueño

Respiras con la brisa, centenario amigo

Te bañas en el mar, te vistes con la arena,

emerges de los médanos con nombre de río

 

Abrazas las nubes, te susurra el viento,

estrella en la noche del navegante eterno.

Faro de Quequén la noche te clama

Patria del marino, hogar del torrero.

 

 Mirta Nancy Almassio

  Necochea

· Provincia: Buenos Aires

· País: Argentina

 

 

viernes, 2 de agosto de 2019

CUENTO "EL LLORÓN DE QUEQUEN"









EL LLORÓN DE QUEQUEN

  Uno se pregunta si realmente, la gente al vivir hechos sobrenaturales queda paralizada por el miedo. En nuestra infancia nos asustaban las lloronas. Mujeres del barrio de Lanús que habían enviudado y lloraban la perdida de su consorte; cuando la viuda no tenía fuerzas para llorar, algún pariente contrataba a una llorona profesional que iba al velatorio y lo animaba dramáticamente. 
   La historia urbana que nos toca relatar forma parte de hechos desencadenados hace varios años en la zona de Quequén. Cuenta el cronista de Ecos Diarios que en 1932 aparecía un llorón en el barrio de la Herrería del señor David Rossi cercano al puente colgante. ¿Quién era el llorón? Emulando a las mujeres, los lloros comenzaban, minutos más, minutos menos, después de las doce de la noche. Algunos decían que en un accidente había perdido a su amada e hijos. Saltaba los corralones que dividen los terrenos llorando y asustando a los vecinos con su llanto. 
   Otros decían haberlo visto y aseguraban que era un hombre. Algunos en cambio testificaban que era una enorme perra. Luego de comenzar sus lloros a los diez minutos hacía llorar a todos los perros, organizando un estruendoso concierto. Llanto horroroso. ¡Hay que ver como lloraba el llorón! Era un llanto lúgubre, inconfundiblemente humano, pero tan particular y tan trágico que resultaba impresionante. 
    Una vecina contó haber recibido la visita del llorón, durante una cerrada noche en la que estaba media somnolienta, su esposo había ido a un velatorio y en ese estado entre el sueño y la vigilia en su ventana se estacionó llorándole por espacio de media hora para luego retirarse. Supersticiones y murmuraciones de los pobladores que en madrugadas cerradas se toparon con el misterioso ente. Decían que les lloró de tal manera que no pudieron más que experimentar una formidable emoción o dicho de otra manera experimentar tremendo susto. 
    También se comentaba en los comercios de la zona que era un asaltante. Pero un pésimo asaltante, pues siempre que reaccionó la victima, huyó. Y hasta algunos parece que lo tomaron a trompadas y le dieron 50 puntapiés por lo cual no es extraño que el llorón llorase con mayor motivo que nunca. 

   Luego de un paréntesis de seis años durante el invierno de 1938 reapareció más violento el llorón en Quequén.
   El pintoresco y temido personaje resurgió en el tranquilo y pujante barrio del histórico Puente Colgante. En lugares oscuros cercanos a la calle Ituzaingó la que conduce al viaducto. Se agregaba que una de esas noches fue asaltado por “El Llorón” el popular boxeador José Bracamonte, más conocido por Siki y que igual cosa le habría ocurrido al obrero portuario Madrid. Un rondín policial de tres hombres lo vio y lo persiguió alcanzando a tomarlo del saco pero se rompió y se quedaron con un pedazo de tela, perdiéndoseles de vista en los bajos del río, pues favorecido por la neblina y las sombras de la noche pudo esconderse. Se añade que atacaba a sus victimas con un palo negro pero también iba armado con un inmenso revolver. Siki se trabó en feroz lucha con el llorón logrando zafarse del temido sujeto. Se conformaba con poco, apoderándose de unos pocos pesos y aún de monedas simplemente. 

   Un grupo de carreteros le decían la llorona negra pues algunos lo habían visto ataviado con ropas de mujer y lloraba femeninamente. Su vestimenta era totalmente negra. Su contextura física era corpulenta. Iba cubierto con una capa amplia y llevaba un sombrero de grandes alas. En otros ámbitos se decía que para darse apariencia corpulenta vestía un saco negro relleno de corcho, que le serviría, a la vez, para soportar los golpes en caso de trabarse en lucha con alguno de sus asaltados Un joven fue asaltado por el llorón pero al comprobar éste que esa victima únicamente llevaba diez centavos en un gesto magnánimo que lo enaltecía se los perdonó. Al no poder silenciar los lloros, las mujeres del pueblo fueron a pedirle concejo al padre Juan, quien en una noche cerrada oyó aullar a los perros de la parroquia. Los hizo callar con gritos y logró un silencio parcial pues al rato todos lloraban de nuevo. No tenía idea de cuál era la causa de esos aullidos. Pero debía tener una respuesta para las mujeres y se le ocurrió pedirles que rezaran. La parroquia se lleno de gente para rezar para que se callaran los perros. Y en la misma misa se realizó la petición.  
   Nada daba resultado. Los aullidos duraban más o menos una hora. Pasó un mes y cada uno tenía su teoría a que se debía ese castigo nocturno. Una dijo que la sobrina de la panadera salía con un hombre casado, no podían asegurarlo pero había indicios… 
   Otro dijo que era culpa del juez de Paz pues era un hombre codicioso y parcial en sus fallos. No falto quien dijera que la culpable era una mujer que vendía su cuerpo en la ciudad de Necochea. El padre Juan consultó con el padre Francisco que vivía en Lobería, pero no logró explicación alguna. 
    El padre Juan ese domingo al dar su sermón, dijo: 
- Es un castigo de Dios porque ya no agradecemos todo lo que él nos dio. Vuestro corazón se ha endurecido y ya no interesa ni Dios ni su casa. – hubo algún murmullo – Miren hacia arriba el boquete que deja entrar los rayos solares. ¿Cuándo vimos el techo en estas condiciones? Les recuerdo que en casi un año nadie colaboró. - Dicho esto, se organizó una kermesse y se reparó el techo. Mucha gente regresó a misa convencida que los lloros era culpa suya. Otros lavaron su conciencia con donaciones. 

    Oh milagro, luego de ese hecho como si se hubiera esfumado cual fantasma jamás se escucharon lloros de este personaje. Y para que no regresen por las dudas recen….

jueves, 21 de mayo de 2015

QUEQUENENSES NUEVO LIBRO CON EL GENTILICIO DE QUEQUEN

Ya llego!!!.



Quequenenses anécdotas, cuentos y poesías de quequén
Autor: Carlos Bonserio
Formato: 148 x 210
Paginas: 104
Genero: Poesia 
La naturaleza es la verdad personificada… cada roca tiene un cuento escrito en su cara arrugada. Curtida y gastada por las olas a través del paso del tiempo, arena y antracita que antes fue diamante y los cuentos son verdaderos y las rocas volverán a ser arena. Cada brizna de hierba, cada flor, cada hoja de árbol y arbusto, tiene un susurro para los oídos que la escuchan y la interpretan… Quisiera ser un pájaro con alas de perlas, perlas alba celeste alba, sobrevolar el verde mar y regalar las fortunas espirituales de Quequén y ser todos Quequenenses. En Buenos Aires Gorriti 60, Libors Kemkem, Lomas de Zamora, en Necochea: Libreria Minerva, calle 61 entre 62 y 64, en Quequén: Supermercado Las Mellizas... telefono: 02262 15 645722