domingo, 1 de julio de 2018

2° al 10° premio y 3 menciones especiales del I CERTAMEN INTERNACIONAL DE MICRORRELATOS MARINOS

SEGUNDO PREMIO 

NARANJA

El sol es una madura naranja que el firmamento exprime contra el Mar de Ansenuza. Ese mar ávido de dulzura que su néctar se apresta a digerir.
El sol naufraga en las salinas aguas, como siempre lo hace en el noreste cordobés. A veces se esconde detrás de un sudario gris, o juguetea entre los arreboles que duplican su belleza en ese espejo de plata.
Pero hoy se desliza por el azul firmamento, como un cítrico desprendido de su rama. Luego se apaga, junto a la tarde, para que Miramar vuelva a ataviarse con su bello traje de luces…



  Jorge Emilio Bossa

 San Francisco (Cba. – R.A.)

Tercer Premio

Sirena doliente


Siete de la mañana en el Puerto. La carcajada de las gaviotas quiebra el cielo cuando el lamento sube desde el mar, un grito grave, el despertar de la espuma marina. Suena una vez más y en las cocinas cerro arriba se apresura a hervir el agua. Se vuelve a oír, ahora las mujeres asoman sus miradas al mar, cepillan sus cabellos, delinean sus labios con delicado movimiento de olas. Se oye una última vez y hay certeza, la sirena doliente anuncia que llegó la embarcación con su cargamento de hombres, deseo, besos, sexo y a veces amor.



Romina Leticia Millán F.

 Valparaíso, Chile 



Cuarto Premio           

MUERTE EN EL PUERTO

           
 Camino lento sobre el puerto de Buenos Aires débilmente iluminado. Luego de ver 
desaparecer velozmente sus luces, solo me queda un vacío. Una que otra lágrima escapa 
de mi control; es nuevo para mí estar solo y no hay nada que me impresione más que la 
soledad. Las aguas del Mar del Plata se estremecen al recibir mi pesado cuerpo. Las 
corrientes inundan mis pulmones y cortan el oxígeno de una forma bestial. No lucho, me 
niego, y como poseído por un sentimiento trágico dejo que me atrapen; ellas sin piedad 
me devoran y rápidamente me pierdo en su infinitud.





Elkin Franz Quintero Cuéllar
 Pedregal, Inzá Cauca Colombia.



Quinto Premio





VOCACIÓN.




El bote había avanzado durante horas en el silencio de la noche marina sin encontrar una 
sola roca. Pero al fin allí estaba el rompiente. Un trozo de arrecife se erguía en medio del 
océano como si lo esperara. Con fuerza aprovechó las olas y se lanzó contra la piedra 
abriéndose un agujero en la quilla. El agua comenzó a entrar. Se hundía de una vez. 
Camino a las profundidades sonrió y le dijo al mar.
‒ Ahora eres tú mi pasajero. ¿A dónde quieres que te lleve?

  
Reinier del Pino Cejas.
 Artemisa. País: Cuba.


     Sexto Premio         
Plata y jade.




Se dirigió al lugar exacto donde el mar abraza la arena, ganándole la partida al sol que 
aún no se asomaba a lo lejos de este gran espejo donde se combinada el plata de la luna 
con el jade del mar creando esa hermosa experiencia que solo algunos son privilegiados 
de observar, salió en una pequeña balsa adentrándose en este inmenso océano que une a 
los pueblos americanos, dejando detrás su hogar en la costa sin saber si regresaría, sin 
saber si volvería a poder ver lo ojos de su mujer reflejando el mar.




  Brandon Pérez Carrill   

 MADERO HIDALGO, MEXICO


Séptimo Premio       
Navegando en un Cazasubmarino



-¡Leven anclas…! –dijo el Comandante desde el puesto de mando: -¡A toda máquina! -
Añadió en su orden. La nave quedó libre de los cabos que le ataban al muelle, y un 
montículo de agua y espuma saliendo por la popa iba quedando al fondo; la proa parecía 
un guerrero con su espada en ristre, cercenando el apacible plato de la bahía; la silueta de 
nuestro caza submarino se proyectaba contumaz en la luminosa mañana de julio; allá 
afuera el mar; pulpo gigante a la espera de tragarnos con sus tentáculos; íbamos en pos de 
salvaguardar la Patria.


Domingo Hernández Varona
   Louisville, Estados Unidos 


   Octavo Premio       

Lejano estímulo

Voy perdiendo memoria y ganando años. No recuerdo los rasgos físicos del viejo Gabriel. 
Fue el Práctico que guiaba los buques por el río. Nosotros niños, pescábamos mojarritas 
en el muelle. Gustaba contarnos las bellezas que el mar no oculta. Recuerdos de playas de 
arenas amarillas y oscuras, de transparencias celestes y verdes, de olas y mansedumbre, 
muelles, islas, hombres, puertos, un Canal maravilloso y cruceros llenos de espiones. 
Hasta que lo supimos, el viejo nunca conoció el maravilloso mar en que se desarrollaban 
sus historias y hasta creo que nos vio al timón de algún gran barco.


ANSELMO MIGUEL MOLINAS ADROVER 
 SANTA FE   ARGENTINA


Noveno Premio    




MANIFIESTO

Voy a intentar quererte de lejos o a destiempo, como se quiere a un velero desde la 
playa,o al espacio de no luz del faro o al amanecer de cualquier otro día, que no es hoy. 
Así vendrá el dolor, húmedo y salado, atenuándose desde la distancia, disperso y a 
oscuras, desde más allá de la línea del horizonte.





Isabel Lora Burguillos
 Sevilla,España.




Décimo Premio       



El mar y la botella

Fueron tantos los atardeceres que pasó sentado en la orilla contemplándolo en soledad, 
que hasta llegó a sentir que eran uno los dos. Por eso decidió hacerle saber lo que sentía 
por él. Así fue como se le ocurrió la brillante idea de escribirlo en un papel e introducir a 
éste en el vientre de una botella. Cuando estuvo listo, con todas sus fuerzas, la arrojó a la 
inmensidad. Se hizo el silencio y con el silencio la noche.
Horrorizado con las faltas de ortografía, el mar se la tiró de vuelta.




Rodrigo Damian Gaite

 La Tablada, Buenos Aires


Mención especial


Baile

Salté y me hundí en sus brazos; acarició mi cuerpo semidesnudo de punta a punta y me arrastró hacia sus entrañas. Cerré los ojos y me dejé llevar. Sentí cosas lisas y rugosas; grandes y pequeñas; más frías y más cálidas; vivas e inertes. Me absorbió con fuerza y expulsó arrastrante hacia el exterior.

Los enérgicos y húmedos bucles me depositaron sobre la cálida y fina arena, donde permanecí largo rato boca arriba, con el sol evaporando las gotas saladas de mi cuerpo, observando con éxtasis el azul y henchido mar que se alzaba frente a mí.




Paola Andrea Rinetti 

 Necochea, Buenos Aires, Argentina



Mención especial


Aprendizaje


Luna llena frente al mar. Playa invernal muda y desierta. Podía escuchar los latidos de mi corazón alborozado. Inicié mi camino hacia la nada. El frío del agua esta vez no me haría retroceder. Entonces, una inmensa ola me abatió a la orilla. La luna cómplice se escondió tras una nube y en una rara fosforescencia sobre la arena alcance a leer:
“Hoy no será tu día”

Mis problemas siguieron pero la fuerza de ese mar me hizo comprender que no podía desafiarlo al decidir sobre ciertas cuestiones. Debía respetarlo.

Gabriel Nieto Suarez
 Necochea



Mencion Especial

Bravura del mar


El mar me inquietaba, no entendía el motivo, un barco a lo lejos, era pequeño, parecía que estaba a la deriva, donde estarían sus tripulantes, de pronto un grito, era un delfín, conocía su forma de comunicarse porque había leído mucho sobre ellos, me miraba desde el mar, estaba intentando que lo viera, el mar me buscaba igual que el delfín, era una señal, ese barco estaba allí desde hace muchos años esperando que alguien se anime a subirse y adentrase a mar abierto y poder descubrir que hay oportunidades, tome coraje y nunca regresé.

Cristina Vercellini
Ciudad Autónoma de Buenos Aires

4 comentarios:

  1. Felicitaciones a todos los que obtuvieron reconocimiento por su participación. Muy buenas sus creaciones, y felicitaciones también a Plaza de los Poetas por la iniciativa.

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  2. Es un orgullo participar de estos concursos literarios. Buscar en estos momentos dificiles una forma de comunicar algo creativo que nos coloque en otro lugar como sujeto, somos mucho mas de lo que pensamos que somos, a bucear en el interior seguro que te sorprenderas!!

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  3. Felicitaciines a todos especialmente a mi hermana quuen escribe tan hermoso.

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